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Observación de las Swissleaks a través de diferentes lentes


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Observación de las Swissleaks a través de diferentes lentes


Diferentes maneras de ver las Swissleaks

Cuando el ICIJ lanzó su relevante investigación de más de 100.000 cuentas de clientes del HSBC Switzerland filtradas, la mayor parte de las especulaciones de los medios se centró en las cifras absolutas de dinero conectado con países individuales y en los potenciales crímenes de evasión fiscal y lavado de dinero. Escuchamos sobre los USD 21.000 millones asociados al Reino Unido o de los USD 12 mil millones vinculados con Francia. Poco se dijo, sin embargo, sobre el dinero sacado de algunos de los países más empobrecidos del mundo. Si se usa la misma información, pero se observan las cuentas bancarias ocultas como porcentaje del PIB nacional, el problema comienza realmente a tomar forma.

PIB o cifras absolutas: ¿qué es más revelador?

Si bien el movimiento no detectado de dinero y activos hacia bancos en el extranjero es un problema para muchos Estados, los países que ya tienen poco con que comenzar pierden mucho más. Por eso, observar el dinero de las SwissLeaks como porcentaje del PIB realmente importa más que mirar la información como cantidades absolutas de dólares. El problema de los flujos financieros ilícitos es el que afecta a los países en desarrollo a una tasa alarmante por lo desproporcionada. Se estima que casi USD 1 billón sale de los países en desarrollo de manera ilegal por año. Esto priva a los países en desarrollo de capital para inversiones y de impuestos sobre el capital para inversión pública. Con un mayor flujo de ingresos nacionales, los gobierno de los países en desarrollo podrían invertir en agentes de desarrollo, como rutas, escuelas y servicios de salud.

Es difícil cuantificar cuántos más ingresos podría obtener un país concreto en base al dinero de sus ciudadanos oculto en el extranjero. Sin embargo algunos países, como España, comenzaron a brindar información sobre cuánto han empezado a recuperar, en impuestos y tarifas, de las cuentas del HSBC Swiss filtradas. España declaró que se recuperaron aproximadamente USD 340 millones de cuentas de ciudadanos, alrededor del 15% del total de las cuentas vinculadas con el país en las filtraciones. Si se aplica la tasa de retorno de dinero de España a Sierra Leona, por ejemplo, el ingreso potencial podría se de unos USD 4,95 millones. Aunque USD 5 millones puedan parece irrisorios al comienzo, el hecho de que los ingresos fiscales potenciales de un solo banco en una sola jurisdicción secreta pueda llegar aproximadamente al 19% del presupuesto nacional para salud es simplemente impactante.  

 

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La información


La información


Cuando se observa la cantidad de dinero conectado a un país en concreto como porcentaje del PIB, queda claro el desproporcionado daño ocasionado a los países en desarrollo. Si el dinero vinculado a un país como Estados Unidos es importante, el vinculado a uno como República Centroafricana es incluso más significativo – 11 veces más alto como porcentaje del PIB.

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Mapa mundial


Mapa mundial


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Por qué importa


Por qué importa


¿Quién dicta realmente las normas?

Cuando se conoció la historia de las SwissLeaks, muchos políticos de los países ricos reaccionaron citando un nuevo sistema de intercambio transfronterizo en preparación que haría todo menos consolidar la muerte del secreto bancario. Esta ‘cura’, desarrollada por el G20 y la OCDE, habilitaría a los países participantes para comerciar la información financiera entre ellos a intervalos previstos. Hemos escuchado varias veces que “el secreto bancario se acabó” gracias al nuevo estándar de información común (CRS, por su sigla en inglés). Incluso se ha alabado a Suiza por mostrarse inusualmente colaboradora en el proceso.

Sin embargo, hay una clara advertencia que no se ha discutido en absoluto: debido a la cantidad de exigencias del CRS, muchos países de ingreso bajo no podrán participar cuando se lance el sistema y no parece probable que puedan sumarse pronto a él. 

Cuando la OCDE y el G20 comenzaron con el diseño del sistema, hicieron muy pocas consultas significativas a los países de bajo ingreso. El resultado fue un sistema diseñado por países ricos, pensando en países ricos, que incluye muchos requisitos previos imposibles para países que no tienen presupuestos cuantiosos para la administración fiscal ni capacidad técnica avanzada. 

La observación del dinero de las SwissLeaks como porcentaje del PIB muestra cuántos más países de ingreso bajo y medio hay en juego, en comparación con sus contrapartes de ingreso alto, lo que vuelve absolutamente imperiosa su inclusión en cualquier sistema. Estados Unidos, Francia y Reino Unido están legítimamente preocupados sobre el dinero que sale por sus fronteras hacia jurisdicciones secretas sin ser detectado, pero el dinero que sale de países como Malí, Pakistán o Sierra Leona deben ser considerado incluso con más urgencia. 

Entonces, ¿por qué se dejará fuera a los países de bajo ingreso?

Quizás una de los principales frenos para incluir a los países de ingreso bajo sea la “norma de reciprocidad”, que establece que se debe compartir información para recibirla. En otras palabras, para obtener información sobre los ciudadanos que ocultan información en el extranjero, un país debe poder compartir información similar sobre su propio sistema financiero al mismo tiempo. Digamos, por ejemplo, que el gobierno de Malí desea saber sobre el dinero que sus ciudadanos están potencialmente escondiendo en bancos del Reino Unido para evadir impuestos. El gobierno tendría que compilar también información sobre ciudadanos británicos que hagan lo mismo en bancos de Malí. En teoría, este intercambio mutuo es lógico, sin embargo, una cantidad de países en desarrollo simplemente no poseen la capacidad ni los sistemas técnicos para cumplir con su parte de las exigencias desde el inicio. 

Esta es la razón por la que pensamos que es solo un tema de sensibilidad para con los países en desarrollo que no puedan cumplir la exigencia darles un lapso de tiempo de no reciprocidad, en el que puedan recibir información sin tener que enviar la suya. Esto dará a los gobiernos el tiempo necesario para desarrollar la capacidad para compartir su propia información.  

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La hipocresía de la reciprocidad inmediata


La hipocresía de la reciprocidad inmediata


Si fuera evidente que los ciudadanos de los países ricos están escondiendo dinero en los bancos de los países de ingreso bajo, tendría sentido exigir la reciprocidad inmediata. La realidad es que muy pocos ciudadanos de los países ricos envían su dinero a bancos de los países de ingreso bajo, mientras que fluyenenormes cantidades en la otra dirección. Cuando observa con atención quién controla la mayor parte del mercado financiero en el extranjero, es muy difícil encontrar una respuesta a por qué los países ricos se opondrían a un período de no reciprocidad para los países en desarrollo.

En primer lugar, simplemente no hay mucho dinero oculto en el extranjero en los países en desarrollo.

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El enigma de la corrupción


El enigma de la corrupción


Conocemos incontables ejemplo de políticos que utilizan cuentas bancarias en jurisdicciones secretas para ocultar activos robados. El ex líder nigeriano Sani Abacha eligió Francia, Jersey y el Reino Unido, mientras que el ucraniano Victor Yanukovych parece preferir Austria y Suiza. El nuevo sistema automático de intercambio compilaría mucha información que podría realmente impulsar investigaciones sobre corrupción y malversaciones públicas y detener el desfalco antes de que sea demasiado tarde. Juntar las piezas de una malversación pública a gran escala es un proceso que toma años y resulta obstaculizado en gran medida por la falta de acceso a la información

Pero hay un problema relativo a este nuevo exceso de información: la corrupción sobrepasará los límites.

En lugar de dejar a los gobiernos utilizar la información para rastrear e investigar la corrupción, el intercambio de información financiera solo estará disponible para asuntos relacionados con los impuestos y se compartirá entre las “autoridades competentes” nacionales. La restricción de uso de la información para investigar la corrupción es desconcertante y debe reverse.

¿Qué sucede a partir de ahora?

Señalar las debilidades de un nuevo sistema es solo la mitad de la ecuación. Es igual de importante indicar también las soluciones. Si desea leer más sobre el sistema de intercambio automático del G20/OCDE y qué puede hacerse para mejorarlo, consulte el informe de Christian Aid Information for the Nations. También puede observar esta infografía sobre por qué es vital un lapso de tiempo de no reciprocidad para garantizar que los países en desarrollo sean incluidos en el sistema. 

Reparar el marco actual es clave, pero tiene más sentido que las normas mundiales realmente se dicten en foros mundiales, es por eso que pensamos que la ONU debe promover el Comité de Expertos sobre Cooperación Internacional en Cuestiones de Tributación de las Naciones Unidas al estatus de organismo intergubernamental universal. Esto le daría el respaldo político y financiero necesario para poder servir al proceso mundial de establecimiento de normas. Abogamos por su creación en julio, durante la Tercera Conferencia Internacional sobre Financiamiento para el Desarrollo. Aunque el organismo tributario no formó parte de la declaración final, el tema de garantizar que todos los países tengan un lugar en la mesa no desaparecerá. Puede saber más sobre transparencia financiera, flujos financieros ilícitos y el secretismo que ayuda a mantener el sistema en marcha aquí

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